En mi Planeta


En este planeta no hay maldad, debido a que los árboles están cargados de paciencia y sabiduría. Como si eso fuera poco, con sus raíces sostienen el suelo evitando que la tierra se esparza hacia el espacio.

Aquí los niños cuidan árboles. Los adultos tratan de interpretarlos, los ancianos les cuentan sus vivencias y los muertos son usados como abono.

Crease o no, aquí existe una hermosa armonía, pero nadie conoce o necesita la felicidad.