La vida desencontrada


La vida es un continuo pasado de desencuentros.

Incluso los encuentros se destranforman en desencuentros cuando los miramos para atrás. Se desforman en no-encuentros

Los encuentros que nunca fueron y los más sublimes, todos pasan a ser desencuentros en el entrópico dispositivo del tiempo.

El único encuentro que perdura a lo largo de nuestras vidas es nuestra noción de tiempo y conciencia. Nuestros recuerdos sumados a esta noción íntima, nos engaña segundo a segundo creyendo que la vida vale por nuestros encuentros. Estos, imposibles de perdurarlos y altamente volátiles, por lo tanto pasivamente desencontrados.

Amo mi vida y todos sus encuentros perdidos