Rayando cielos


El ave rayó el
cielo con una
traza gris,
el pequeño niño
lo noto y lo señalo
con su dedo,
pero sus
padres y hermanos
nunca miraban
su dedo,
nunca hablaban
a sus oídos

Su mirada
siempre
fija y atenta
a las
pinturas de
vibrante
surrealismo
en colores y
formas anormales
que dibujaban
palomas, gorriones
y golondrinas
al volar, tajear
rayar todo
el cielo.

El,
las percibía
en todo momento,
incluso
de noche cuando
las marcas eran
incandescente y
chorreaban como
lava hasta
tocar
los techos
de su barrio.

Sus cielos
rayados eran
el infierno
de todos
los ajenos
humanos.

Los
pájaros
lo sabían y
pintaban,
solo solo
para
el.

El pequeño
niño era
autista.