Si te drogás, no vueles

Se tomó un antipsicótico y una pepa para su imponente depresión, hacía calor en Miami
Se subió al avión que lo traería a BsAs, junto a su madre y su novia americana
Compartiendo la fila 39, estaban los tres junto a una mujer que leía a Deleuze y un hombre pasados ya los 40 que pensaba en como mutar el sistema financiero mientras veía una película sobre la crisis del 2008
Estaba callado, metido en su ipad que le inyectaba imágenes y sonidos a su cerebro errático. Cuando en ese instante preciso, donde el azar y las causas se encuentran, apareció esa imagen que lo implotó en un ataque primitivo, cuasi epiléptico
A punto de morir gritaba palabras desde otros lados,giraba sin poder moverse. Su cuerpo rígido y completo de dolor pulsaba a sus ojos, que querian salirse del avión. Todos pensaban que se iba, que se iba muy rápido.. tal vez por estar más cerca del cielo o porque su turno había llegado.
Pero no fue así. Nadie murió en ese vuelo.
Yo perdí mi café, el fin de la película, mis headphones que se destrozaron al salirme de mi asiento para que interviniera un médico. Luego tampoco fue posible dormir, retomar la película, leer o escuchar música.
El se quebró un brazo de tanta fuerza que su cuerpo hizo por sobrevivir, a mi se me quebró la noche.
El ahora duerme, yo escribo