Sobre la mujer ilimitada

Esa mujer no tiene límites

Es tan grande, que se necesita
de aviones para percibir algunos de sus contornos

Esa mujer no tiene límites

Es tan etérea, que solo cuando
se enfurece desmadra un ruido a viento

Esa mujer no tiene límites

Y cuando llora, los océanos se montan sobre los continentes esparciendo dolor de parto

Esa mujer nunca fue niña, siempre fue madre

Esa mujer no tiene límites!