Sin aire

Y si siempre cambiáramos
pescados insultos por peces
voladores?

Otra vez el aire se me niega
cuando estoy fuera
de lo mío.

Una vez fue tierra, esta vez
opcionado por agua

Yo no espero, me debo;
cuando mis peces, no
entienden de la existencia
de una muerte pescada
ni de plumas feroces



                                                *En el camino de Montevideo hacia Rosario