Njambre es un Dojo

Estoy viendo a Njambre como un Dojo,  un espacio donde se aprenden artes marciales y prácticas espirituales.

Nuestro Dojo  es cocreador de sabiduría,  esa sabiduría necesaria para entender nuestras complejidades,  nuestros límites y nuestras capacidades para la construcción de sociedades sostenibles en un mundo finito,  frágil y vivo.

Artes marciales como técnicas,  experiencias y enseñanzas para producir de manera pertinente productos y servicios que nos beneficien a todos (personas y planeta). De manera responsable y cariñosa, donde el lucro es un medio,  no un fin.

Prácticas espirituales y vivencias ,  donde podemos darnos cuenta lo enormemente interconectados que estamos , donde sabemos que no nos salvamos solos y que nuestros deseos egoístas nos destruyen como personas y manada.  Un lugar donde debemos cuidar y donde nos cuidan