Alma

Y sin querer
abrí mis guardados
silencios a una intensidad
de escucha 

Como aprendiz de mi
propia vulnerabilidad
me fragilicé dentro de
su cuidadoso
discernimiento

La noche se iba
y en soledad me
soporté..

Llanto, parto, hito
y la grieta atroz
me comía el
alma