Entrazado

Escribió textos imperdonables,
de esos que los animales hablan
y los humanos están dispuestos
a callar hasta la muerte
o matar para
callarlos

Vaciló muchas veces
entre escribir desde
el sin sentido
lo que sentía o
dejar que sus
pensamientos se
hagan huesos.

Huesos nuevos
que lo incomodaban
para oir, observar y escribir
lo que comprendía
desde el
destiempo
de su viaje.

Y así complejo
se replegó
en si mismo,
se fué haciendo poesía,
al tiempo oración,
luego palabra
y finalmente
una letra..

Pasaron años,
y una letra
ya era mucho
tener
para el..

Murió heterónimo
de todo,
sin huesos,
en el trazo negro
de una O mayúscula
que lo contuvo
girando
en el círculo
de su propia
locura