30.9.05

Formando a las guerrilas?



Escuela de Hackers La primera escuela de hackers de Latinoamérica se lanzó en Argentina de manera piloto en la ciudad de Rosario y su objetivo es para desarrollar el pensamiento crítico de adolescentes de los dos últimos años del secundario


La empresa Openware en conjunto con algunas ONGs como Fundación Era Digital y Nodo Tau, lanzaron el piloto de “La Escuela de Hackers” en Rosario de manera precursora para América Latina y será, en esta etapa de prueba, solamente para 20 alumnos. El curso consta de 12 módulos de capacitación gratuita en herramientas de programación y conceptos sobre Sociedad de la Información, Software Libre y Ética, entre otros temas, que se impartirán durante cuatro meses en una clase semanal de 3 a 4 horas de duración.

Cada vez que se nombra la palabra Hacker, a la mayoría de las personas se le viene a la mente la imagen de un delincuente informático que comete crímenes cibernéticos utilizando sus grandes conocimientos de computación. “Hay mucho miedo. Los padres me dicen cómo vas a enseñarle a buscar problemas de seguridad. Esto es igual a lo que era el sexo en una época y la educación sexual como un tabú. No significa que los chicos a los que se les enseñe educación sexual saldrán violadores, sino todo lo contrario, es la forma de saber convivir y manejar temas que si no sabes bien de lo que se habla, son mucho más peligrosos”, explica con su analogía Germán Scalzo, responsable del curso"Queremos entusiasmar a chicos inquietos por descubrir cosas, que pasan muchas horas frente a la computadora. En vez de darles elementos para delinquir, los llevaremos para el lado del conocimiento como método para desarrollar tecnología. Esta será una instancia de aprendizaje no tradicional y divertida donde el chico conocerá más el sistema en vez de ponerse sólo a jugar en red", graficó Scalzo.

¿Cuál es el objetivo?
Uno de los temas a tratar durante el curso es la diferenciación entre los conceptos de Hacker como persona inquieta que busca respuestas, que investiga, del significado de Cracker, que utiliza la tecnología para cometer delitos o atentar contra la ética para obtener beneficios personales. “Hay que desmitificar a esa figura de Hacker usada en los medios como delincuente informático. Hacker es una persona que construye y que puede ser un programador, pero también un músico. Por ejemplo, Gilberto Gil, el famoso cantante brasileño, se declaró como Hacker haciendo alusión a su espíritu de persona inquieta”, manifestó Federico Seineldín, Gerente de Negocios Estratégicos de Openware quien además agregó: “la idea de tomar chicos del Polimodal es porque tienen “la cabeza fresca” y no se estructuraron dentro del ámbito universitario. Hay que aprovechar esa cuota de creatividad fuerte con la que cuentan y mostrarles que todo los que les entregan no es perfecto. Hay una concepción de la tecnología como que es algo que no se puede crear, sólo consumir. Por eso, antes de la posibilidad poder crear, tenés que saber criticar. El objetivo a largo plazo es que los chicos puedan ser en un futuro creadores de tecnología autóctona."El nombre de la propuesta es un gancho para llamar la atención porque queremos formar a chicos que puedan construir tecnología en el país y terminar con el estereotipo del hacker adolescente que ingresa a un sistema y lo contamina. La idea es que el conocimiento puede ser usado para otros fines que no son vandálicos", dijo Scalzo.Como dato vale recordar las opiniones de Kevin Mitnick, considerado el (ex) hacker más famoso del mundo, quien en su visita a la Argentina, ante una pregunta de Datafull, aseguró que es necesario que dicten clases de Ética de la Computación en las escuelas. Según él, al no contar con el sentido de la ética, cundo comenzó a hackear no creía que estaba haciendo un mal ya que lo veía como una lucha entre el Hombre y la computadora. “En el colegio escribí un programa que le robó las claves a los profesores y no me dijeron nada. Es más, se podría decir que hasta me felicitaron ya que era considerado como un chico con un don. Sólo me dieron una advertencia. Recién me di cuenta de que estaba mal lo que hacía cuando fui preso. Por eso son necesarias las clases de ética de la computación”, afirmó Mitnick.

Objetivo Idealista
Además del curso técnico, los alumnos de la Escuela de Hackers también visitarán barrios periféricos con el fin de que puedan ver que la tecnología puede aprenderse lejos del centro, en las escuelas públicas periféricas, más allá de las deficiencias que éstas tengan y a su vez mostrarles la realidad del país.“Nuestro objetivo idealista sería que los alumnos queden dando vueltas en estos telecentros organizados por las ONGs en los barrios carenciados para darle clases a otros chicos que tienen un mayor grado de analfabetismo digital y así reducir un poco la brecha que existe. Nosotros no sólo queremos que aprendan a usar un procesador de texto que es como aprender a leer el diario, lo que queremos es crear poetas, es decir, que se animen a escribir, a producir a través de la creatividad. Es como cuando uno es chico y rompe los juguetes para ver cómo funcionan. De ahí a que salgan vándalos y se dediquen a robar bancos hay un mundo de distancia”, grafica Federico Seineldín.

La prueba piloto
La prueba piloto se está realizando con 20 chicos que no necesariamente provienen de una escuela técnica. La inscripción duró un par de horas ya que recibieron más de 120 pedidos durante ese corto transcurso de tiempo. La mitad de los alumnos han sido becados ya que las instituciones que sostienen la experiencia buscan que se anoten chicos de escasos recursos.“Tratamos de hacer una selección lo más heterogénea posible eligiendo a los postulantes de veinte escuelas distantes, de diferentes religiones y barrios sociales. La idea es para el año próximo poder replicarlo de esta manera y también nucleando a profesores de distintos colegios para que transforme en una materia más del secundario. Ojalá que expanda a otras ciudades”, concluyó Scalzo. “Es un desafío divertido. Al principio, el nombre de Escuela de Hacker puede resultar chocante, pero si tenés 15 minutos para explicarlo a los profesores y a las autoridades del colegio, les termina gustando mucho la idea. Ya nos han dicho que para el año que viene podemos contar con algunas escuelas para el curso”, sostuvo Federico Seineldín.“Justo tuvimos el lío del cracker español que fue detenido a 20 km de Rosario y eso potenció el miedo que ya tenían los padres que ya veían como sus hijos iban a terminar en una cárcel por cometer un robo o estafa a través de la computadora”, continuó con la explicación el Gerente de Negocios Estratégicos de Openware.Para que los alumnos puedan participar de la prueba piloto, es necesario contar con la autorización de los padres, ya que los chicos inscriptos son menores de edad.

Otros casos en el mundo
El programa se viene realizando con éxito en los Estados Unidos y varios países de Europa. En España, para ser más precisos en el colegio La Salle de Barcelona, forma parte de la cátedra informática y al igual que como sucede en Argentina, también comenzó como una prueba piloto.El Institute for Security and Open Methodologies, capitaneado por Pete Herzog, un norteamericano afincado en Catalunya, es el responsable de la experiencia de la Hacker High School Asimismo, en Los Angeles también dictan un curso similar, pero con un costo de 4 mil dólares. El "Hacker College" (Universidad para piratas cibernéticos) está diseñado para mostrar cómo puede la gente violar sistemas de computación y concienciar al respecto. Si los alumnos pasan la prueba del Consejo Internacional de Consultores de Comercio Electrónico (EC-Council), obtienen el título de Pirata Ético Certificado.

Fuente Datafull
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