14.11.09

Futbol porno


Desde que el gobierno ordeno transmitir por televisión abierta todos los partidos de fútbol, no me he perdido un solo encuentro de Rosario Central.

Lo extraño es que con anterioridad nunca había visto a Central por la tele. Más raro es el hecho que soy de Central un poco porque mi abuelo materno lo era y otro poco porque,como dice Dani, para demostrarle a mis hijos que para ser Argentino te tiene que gustar el fútbol y ser hincha de algún equipo (argentino y macho!). Mi suegro también era fanático de los auriazules.

Pero en realidad creo que soy de Rosario Central por la cercanía de nombre de mi ciudad, pero por sobre todas las cosas porque me quedó cómodo elegir algo que otros me habían impuesto y al fin de cuentas a mi el hecho, me tenia sin cuidado.

Ver un partido es la cosa más irracional que alguien puede hacer, mirar como corren 20 tipos y otros dos se quedan parados. Ver como lo aleatorio y la suerte operan y definen el destino del resultado que nadie nunca puede asegurar. La mentira de los fules falsos, el verso de que la pelota se le fue afuera al otro, la hinchada como hombre-masa irracionalizada, el arbitro juzgando y decidiendo con información escasa; el continuo intento de engaño, la verdad... una porquería insensata.

Sin embargo desde hace unas semanas prendo la tele y me quedo los 90 minutos embobado con todo ese sin sentido decadente, incluso ya comienzo a reconocer a los jugadores.

Espero que el gobierno no libere los canales porno, porque si así fuera estaría hasta las manos.