3.12.10

Esas balas necesarias

Abrió el tambor lastimoso
cargó la bala responsable
El caño le daba arcadas
Los ojos perdidos,
en ese amor simbiótico,
lo definían patético.
Apretó el gatillo ficticio
Y se introdujo en una paz
violenta: sentido y
conciencia de
si mismo.

Luego vomitó,
sangró
y se
despertó.