21.4.12

El coleccionista

De a noches,
coleccionaba ombligos desnudos y abyectos; no muchos, pero todos debían ser exquisitos.
Los calaba con su lengua esteparia, una vez dentro los vibraba,
para intentar ver y desmadrar ese hilo que une todas las vidas humanas.


El sabía que no se debe coleccionar lo que no se puede clasificar.
Pero como desandar una persistencia,
cuando esta, se transforma en adicción a la vida ?


De a días, 
todo era olvido.