8.3.16

Yagenauta II

El propósito fue devolver amorosamente a mis ancestros y personas que me rodean, todo lo que no me pertenecía. (las muertes, los roles, las expectativas no cumplidas, sus miedos, dolores y tantas cosas más) 

Era un hermoso día en Santa Elena, yo había respetado por varios días todos los consejos de los abuelos de la selva: no alcohol, no sexo ni lácteos ni carne y varios baños con albaca la última noche
Antonio cuando me vió, me abrazo de corazón a corazón y me dijo 'Si hace un instante que no nos vemos! ' (Habían pasado dos meses) 

Esta vez la ceremonia fue diurna, se prendió el fuego y pasado el medio día comenzó la toma de la sagrada medicina. 15 años de añejamiento tenia el visionario y dulce yague sol 

Pero esta vez,  no hubo pinta ni visión alguna..
Tomé por segunda vez, y solo tuve ganas de descansar un rato. Me eché en un camastro un rato
Me despertó la música que se estaba tocando y me incorporé tranquilo, con un leve malestar en mi estómago revuelto
Ante la nulidad del efecto me acerqué caminando al fueguito y les comenté que no me había agarrado aún. Me ofrecieron una tercer toma a la que le agradecí pero no acepté. Nati me sugirió tomar el nuevo y potente ambil del abuelo Uitoto. Apenas me lo puse en la lengua salí corriendo a aliviar fuera de la maloca. Los que saben dicen que el tabaco es la planta más potente de las plantas maestras

Antonio me dijo que tal vez no había enganche porque está todo en orden, porque yo ya estaba viviendo en mi propia visión,  ya estaba devolviendo lo que no era mio. También me adelantó que posiblemente se disparara varios días después.. Uno nunca sabe lo que te depara la medicina..

Pensé también que la responsabilidad del cuidar al otro me había hecho momentaneamente inocuo al remedio y esa tarde cuidé y mucho a mi amiga-compañera en su primer experiencia.. La había tomado el yague y mucho.. 
 Mientras la esperábamos que volviera, nos pusimos a charlar junto al fuego de los proyectos de Njambre a un nivel de detalle casi espiritual. Me pedian que les vuelva a contar algunos conceptos, pedazos de la charla..  Como una manera de incorporarlo profundamente en sus recuerdos. Se emocionaron tanto (yo también) que comentaron que el abuelo debía conocer lo que estaba pasando y me ofrecieron ir a conocerlo al Putumayo en algún momento de este año.

Hoy, ya a las semanas de la experiencia, por las noches, cierro los ojos y veo los fuegos del todo, la geometría invisible del universo divino,el patrón de Indra..
Todo ha quedado en mi de manera amorosa y sutil?